Garantía de calidad alimentaria

Control de calidad

El Mejillón de Galicia está sometido a un riguroso control que certifica su origen y garantiza su calidad.

La primera fase del cultivo es la obtención de la semilla o “mexilla” de las rocas del litoral en los meses de octubre a abril, o mediante cuerdas colectoras que se cuelgan de la batea entre los meses de marzo a junio. Estas prácticas están reguladas por la Administración. Al mismo tiempo, en este inicio del cultivo se produce la primera verificación mediante una auditoría incluida en el sistema de control de calidad y certificación.

Una vez que el molusco consigue la talla comercial, se traslada al puerto, donde pasa una segunda fase del control de calidad y certificación. En este control se verifica que el producto cumple con los parámetros de calidad establecidos.

A continuación, el mejillón es transportado hasta los centros de elaboración y transformación, donde se verifica la adecuación de los productos obtenidos a las normas. Finalmente, se inspeccionan aleatoriamente puntos de venta (mercados centrales y detallistas) para comprobar el estado final del producto antes de su adquisición por parte del consumidor.

El control de la calidad del Mejillón de Galicia con Denominación de Origen Protegida es realizado por los técnicos de control y certificación del Consejo Regulador, con la colaboración de Bureau Veritas, entidad de certificación de reconocido prestigio internacional y con más de 170 años de experiencia.

Garantía alimentaria

La tradición histórica y la importancia socioeconómica que el mejillón tiene en Galicia propició un extenso entramado de centros oficiales de investigación alrededor del mejillón que constituyen un parámetro de seguridad y garantía que diferencia Galicia de otras zonas productoras de mejillón en el mundo.

Destacan, entre otros, el Laboratorio Europeo de Referencia, dependiente de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), el Instituto de Investigaciones Marinas (CSIC), el Laboratorio de Sanidad Exterior (MAGRAMA), el Centro de Investigaciones Marinas (CIMA) y el Instituto Tecnológico del Mar (Intecmar). Este último, dependiente de la Xunta de Galicia, es el encargado de vigilar y controlar tanto la calidad de las aguas en las que se cultiva el mejillón, como la calidad sanitaria del propio marisco.

Al mismo tiempo, el Consejo Regulador del Mejillón de Galicia, dentro de su Departamento de I+D+i, dispone de un laboratorio dotado para realizar análisis. Todo esto genera un amplio conocimiento de las rías (el medio), de todo lo que rodea el cultivo (los procesos) y del mejillón y de sus productos.

Además, en las empresas certificadas por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegido Mejillón de Galicia se somete el marisco a un cuidadoso proceso para verificar que el mejillón que llega al mercado cumple todas las exigencias higiénico-sanitarias.